Viernes, Julio 25, 2014
   
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Publicada en Gaceta Oficial la Ley Especial para la Dignificación de Trabajadoras y Trabajadores Residenciales

Caracas, (NL).- La Presidencia de la República, a través de la Gaceta Oficial Ordinaria N° 39.668 de fecha 6 de mayo de 2011 publicó el Decreto N° 8.197, mediante el cual se dicta el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial para la Dignificación de Trabajadoras y Trabajadores Residenciales.

Mediante este Decreto se definen los derechos y funciones de las personas que trabajan en el área de mantenimiento de edificios y conjuntos residenciales o comerciales, así habiten en ellos o no.

Los trabajadores y las trabajadoras residenciales gozan de todas las garantías y derechos constitucionales establecidos en su condición de ser humano, en su relación laboral, en cuanto a su participación ciudadana, así como su vida familiar y comunitaria. Igualmente, se especifica que las funciones de estos empleados serán las relativas al aseo de las áreas comunes, y que no realizarán reparación de desperfectos; control del cumplimiento de servicios como electricidad, agua, gas; o trabajos especializados, sobre todo los que requieran esfuerzo físico.

Se prohíbe la sobreexplotación del trabajador y trabajadora, entendiéndose como la asignación de labores que no se corresponden a la definición del oficio, y que se describen a continuación:

a) Ejecutar trabajos distintos a la limpieza y el aseo de las áreas comunes del inmueble.

b) Ejecutar tareas que impliquen trabajos especializados o que sean responsabilidad de la Junta de Condominio.

c) La realización de esfuerzos que estén por encima de sus posibilidades físicas.

d) El control, observancia y supervisión del cumplimiento de los servicios públicos tales como luz, agua y gas, así como otras obligaciones y responsabilidades derivadas de la administración del inmueble o de quienes habiten en el mismo.

e)La vigilancia y custodia del edificio, la limpieza, aseo y mantenimiento de las áreas comerciales en caso que existan, así como de aquellos espacios distintos a los que componen las áreas comunes internas del inmueble.

El inmueble ocupado temporalmente por el trabajador o trabajadora residencial es su vivienda familiar, en consecuencia tiene el derecho, él o ella y su familia, de usar el inmueble y sus áreas comunes, así como tiene los mismos deberes aplicables a todos los y las habitantes de la comunidad, sin privaciones o discriminaciones de ningún tipo.

La trabajadora o el trabajador residencial no podrá enajenar, gravar o arrendar, en todo o parte, el inmueble, salvo en los casos en que la comunidad, a través de los negocios jurídicos establecidos en el ordenamiento aplicable, haya otorgado tales derechos, o cuando por vías excepcionales haya obtenido tales derechos sobre el inmueble.

En el artículo 14 se establece que los trabajadores deberán contar con asistentes si deben abarcar áreas demasiado extensas, aunque no se especifican las medidas que debe atender cada empleado.

La jornada laboral será diurna, con fines de semana libres. Gozarán de todos los beneficios laborales, incluyendo el de maternidad.

Aquellos que habiten en los conjuntos en los que se desarrolle la jornada, tendrán tres meses para desalojar el inmueble asignado si la relación de trabajo termina.

Leer Decreto 8.197 completo